martes, 19 de febrero de 2008

Inteligencia Competitiva en el Marco de una Nueva Cultura del Comercio Global

Vicente De Lellis me remitió el siguiente artículo el 18/02/2008. La verdad tuve muchos problemas esta semana como para publicarlo inmediatamente por un par de temas personales que se juntaron a la ya de por si apretada agenda profesional. Pero bueno, más tarde que nunca:

En un estudio publicado por el World Bank (WB), en Enero de este año, sobre las “Global Economic Prospects 2008: Technology Difussion in the Developing World” se examina el estado de la tecnología de los países en desarrollo (PD) y cuál ha sido el paso con el que han avanzado desde los primeros años de la década de los 90, hasta la fecha.

Ese trabajo, expuesto en un apretado resumen señala que:...“Por una parte, el avance del desarrollo tecnológico ha sido, en los PD, mucho mas rápido que en los países con altos ingresos, reflejando así una creciente exposición a las tecnologías externas como natural resultado de los vínculos con diásporas altamente calificadas y la apertura de esos países al comercio internacional y a la inversión directa externa. Por otra parte, la brecha tecnológica entre países ricos y en desarrollo, aún se mantiene grande, y los factores domésticos que determinan cuán rápidamente se difunden las nuevas tecnologías dentro de los PD, con frecuencia, obstruyen el progreso, en especial entre aquellos con bajos ingresos”.

El Global Economic Prospects de este año reconoce que:…“El extenso período de fuerte crecimiento y buen desempeño de estos últimos 15 años, en muchos de los PD, han contribuido a una substancial disminución de la pobreza global. Mientras que los altos precios del petróleo y una volatilidad creciente en los mercados pueden estar marcando el inicio de una pausa en este proceso que, de extenderse en el tiempo, nos llevaría de regreso a las épocas de pobreza”.

Graeme Wheeler, director gerente del WB, al poner las últimas palabras a este resumen señala que:…“Los rápidos progresos tecnológicos en los PD han sido clave en la reducción de la pobreza en las recientes décadas. Mientras que la integración de los mercados globales ha jugado y continuará desempeñando un papel central en ese tema, los éxitos futuros dependerán en forma creciente de las fortalezas de las competencias técnicas y del medio ambiente donde se desarrollen los negocios, para aquellas firmas de los PD que aporten innovación en sus productos y servicios....
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-Lo expuesto en los párrafos anteriores, es una clara demostración de lo que es la etapa final de Producción de Inteligencia Estratégica Global (PIEG).

Pocas palabras, plenamente entendibles, que van sobre los aspectos cruciales de las tendencias actuales de las economías y los hechos potencialmente peligrosos para el “paisaje” esperado de los negocios.

No omitamos el hecho que en esta PIEG realizada por una entidad del calibre del WB, deberíamos hacer y ponderar todas las necesarias salvedades respecto de los intereses, directos y cruzados que lo pueblan y subordinan.

Son muchas las personas con influencia, poder político y económico, que han seguido y siguen los resultados de las investigaciones, y líneas de pensamiento de los think tanks con que cuenta el WB.

Pero, a tenor de la realidad que marca la existencia de mercados cada vez más dinámicos, integrados y de características altamente complejas, las prima donna ya no serán los organismos multilaterales de alcance mundial o regional los que marquen el diktat de la economía globalizada. Los espacios donde desarrollan sus actividades las compañías, empresas multinacionales y los conglomerados, no son enclaves determinados de una vez y para siempre.

Se opera a nivel mundial, como una suerte de grupos de despliegue rápido, aprovechando oportunidades políticas, circunstancias económicas nacionales favorables, o la emergencia de nichos altamente rentables. Tecnologías de alto nivel, I&D[1], disponibilidad de crédito en monto y plazo, más algo o todo de lo recién señalado, como elementos de respaldo, conjuntamente con elaboradas planificaciones de reunión y análisis de información sobre competidores y mercados, conforman la metodología sine qua non en la toma de decisiones estratégicas locales y globales.

Por lo tanto, la inevitable concepción de Estado Mayor con que los Boards dirigen sus empresas, no puede ser ajena al uso de las herramientas y empleo de métodos de la Inteligencia Competitiva (IC). “No hay mejor ventaja competitiva que saber qué está por hacer el competidor”.

Uno de los grandes desafíos que encaramos, desde siempre -a la hora de actuar en la esfera de los negocios- es saber, o al menos entender las implicancias que aportan las “decisiones estratégicas globales de los grandes jugadores” en la escala de las empresas que tienen a la IC como respaldo metodológico, para los sistemas de alerta temprana de los mercados en que operan o quieren operar, y los competidores que enfrentan o eventualmente enfrentarán.

En todo el mundo son muy pocas las firmas que producen o proveen bienes o servicios que puedan evaluar el impacto de sus decisiones estratégicas en escala mundial. El resto de las empresas e incluso gobiernos nacionales, en mayor o menor medida solo son espectadores pasivos de aquellas decisiones.

”Como” y “cuando” se harán sentir las determinaciones -con mega alcances- de aquellas compañías es una de las incógnitas mas difíciles de resolver, tanto para empresas de mediano porte, y como mas razón, para las pequeñas.

Esa brecha entre PIEG y la producción de IC no está aún cubierta en una forma adecuadamente sistemática, ya sea por lo difuso del objetivo cognitivo, como así también por la alta complejidad de las interrelaciones de los mercados globalizados. Resta tomar este tema como una de las grandes tareas a llevar a cabo por quienes actuamos en el campo de la Producción de Inteligencia.


[1] I&D: Departamentos de Investigación y Desarrollo.



Vicente Víctor De Lellis, 18/FEB/08

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